ACERCA DE MI ES PACIO
Divaga la mente por confines extraños. Se mira a sí misma desde dentro. Viaja.
Deberemos partir, se entiende, en primer lugar por resumir que el espacio es aquello que está delimitado. Sus límites lo definen como espacio comprendido y al mismo tiempo lo afirman como espacio que abarca. Gracias a que además de contener espacio puede ser contenido, el espacio comprende y es comprendido.
El objetivo de esto es dilucidar acerca de qué espacio en el mundo, es decir, cuánto espacio comprendo, ocupo y, de ahí, saber cuánto comprendo, entiendo, que es aquello que llego a comprender, abarcar, pues el resto es espacio indefinido en el que se agrupan las puertas que no se han abierto, bien por desconocimiento o bien por temor.
E S P A C I O
Comprender: (de Comprehender). tr. Abrazar, ceñir, rodear por todas partes algo. // 2. Contener, incluir en sí algo. U. t. c. prnl. // 3. Entender, alcanzar, penetrar. // 4. Encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de otro. Comprendo tus necesidades. Comprendo tu protesta.
En primer lugar deberé analizarme para ver en qué grado, si es que hay alguno, significa esta palabra en mi vida (¿vidas?, si tantas maneras hay de comprender, ¿tantas habrá de vivir?).
Preámbulo
- ¿Qué es más importante, vivir o ser feliz?
- ¿Hay que elegir, o vale lo uno y lo otro a un tiempo?
- Supongo que habrá que elegir, ¿no?
- Y, ¿qué ocurrirá con una u otra elección?
- Si eliges vivir, deberás someterte al devenir de los acontecimientos, a la voluntad de los demás, cuando te conformarán según su decisión, una decisión que aún así no será voluntaria, porque quienes te conformen, quienes te eduquen, vivirán también bajo el influjo de la vida obligada. No serás libre de ti, por eso no serás feliz.
- ¿Y si elijo ser feliz?
- Un día, tendrás un día para descubrir la esencia de la felicidad, porque yo no te puedo explicar en qué consiste la felicidad.
- Curiosa elección entonces…
- Tú verás. En la pregunta primera está encerrada toda la conciencia de la libertad. Vivir equivale a seguir una voluntad que no te será propia, sino que dependerá de los demás, de las enseñanzas y errores que los otros te inculquen. Ser feliz en cambio equivaldrá a tomar la decisión del empuje individual. Te moverás en la delgada línea de lo posible y lo imposible, del disfrute y la angustia, del éxito y del fracaso, sin embargo crearás tú el mundo, no te mantendrás en él, sino que serás él.
Marzo
Hoy acaba el mes.
Ya se sabe, sí, el Tiempo no existe, sin embargo debo responder que nosotros nos seguimos midiendo en él.
Fraccionamos nuestra vida en términos precisos que conforman una cronología de hechos, de actos.
Acto primero.
Comprender: (de Comprehender). tr. Abrazar, ceñir, rodear por todas partes algo.
Si me comprendo a este uso, debo reconocer que he abrazado poco, aunque debo reconocer que el abrazo dado ha sido abrazo sentido, latido. Un perdón, un porqué, un de acuerdo, un hasta mañana, eso supuso el abrazo. No me arrepiento, me dio paz, tal vez momentánea, seguro que pasajera, pero grata no obstante.
Si entiendo abrazar como adscribirme a algo, debo reconocer que no he abrazado nada. Ninguna idea triunfal ha cruzado mi camino, no he buscado nada. Será la apatía propia del mes en el que el Tiempo te recuerda que sí existe a pesar de lo que digan…
Entreacto
(Metro de Madrid, hora punta, - sucia asepsia -)
Puerta del Ángel: bajo escaleras, pico, giro, bajo escaleras, giro, bajo escaleras, espero, 3 minutos – otra vez tarde… -.
Llega el tren. Monto. Está a rebosar.
Príncipe Pío: trasbordo, cierran las puertas del tren que debo coger, - otra vez tarde… -.
Llega el tren. Monto. Está a rebosar.
Plaza de España, Tribunal (algún chico guapo), Alonso Martínez (esta señora me está clavando el bolso), Gregorio Marañón (bajan tantos como suben, se van los chicos guapos, este tío apesta a estas horas…), Nuevos Ministerios (¡al fin!, con 5 minutos de retraso). Bajo.
Recto, giro, subo escaleras, giro, voy al final del andén, no, al final no. La música de los altavoces grita algo incomprensible, no me interesa, mucha publicidad, mucha vanagloria….
Llega el tren. Monto. Está a rebosar. Hay chicos guapos.
Colombia, Pinar del Rey (llego tarde, no hay duda), Mar de Cristal (qué color tan feo para una estación, realmente son todas espantosas, demasiado iguales, demasiado luminosas, cambian el color como un falso cambia de camisa…), Campo de las Naciones. Bajo.
Subo escaleras, giro, subo escaleras.
La calle, aún debo andar 5 minutos (de nuevo el autobús tardará en pasar).
He llegado. Tarde, como siempre.
¿Y si mañana me levanto antes?, el camino será el mismo, así que mejor retrasar lo inevitable…
Acto Segundo
Comprender: 2. Contener, incluir en sí algo. U. t. c. prnl.
Ya he dicho que mi espacio comprende. Por tanto incluye.
Leo. Mi estrecho continente, o sea, yo, contiene un cerebro (tal vez demasiado débil) que se alimenta de libros. Leo. Incluyo y contengo ideas ajenas, algunas de las cuales acepto en mi vida o desprecio de inmediato.
Tolkien: “existen personas que merecen la muerte y otras que merecen la vida, si no puedes hacer que algunas vivan, ¿porqué has de hacer que otras mueran?”.
Persépolis: tuviste que volver para darte cuenta…, igual que yo.
Chicas de Riad: os condiciona vuestra familia, vuestra religión, vuestro país, vuestras tradiciones, vuestra cultura y, al fin, también vosotras mismas, que, como nosotros mismos, somos lo que vivimos…
Gog: “La nueva y definitiva religión que yo propongo a los hombres es la Egolatría. Cada uno se adorará a sí mismo, cada uno tendrá su dios personal: él mismo.”
Evidentes ideas que palpitan en todos nuestros corazones (en mayor o menor medida), insertas esta vez en el corazón de un solo hombre y, reconocibles sin embargo en los ojos de los demás…
De igual manera que un vaso de leche con café cambia de color, yo me lleno de libros y cambia el color de mi interior, ¿se nota?
Entreacto
35 m2 de ladrillo antiguo (concretamente de 1925), cables, tuberías y armazón metálico. Aislado del exterior por muros gruesos y ventanas climalit.
Yeso, pintura y tarima. Tres colores: blanco, naranja y azul, dos tonos: azul claro y azul oscuro.
Recuerdos. Libros. Un ventilador y un Charlot. 4 mesas. 5 sillas. 1 sofá. Algunas plantas. Cocina incompleta. Baño informal.
Un continente. Me contiene porque contiene la imagen de mí yo proyectada en sus paredes. Lo contengo porque su imagen surgió de mí. ¿Lo contengo porque lo mantengo?
Una casa. Una vivienda. Un hogar. Mi casa. Mi vivienda. ¿Mi hogar?
Octubre
Acto Tercero
Comprender: 3. Entender, alcanzar, penetrar.
Se dan circunstancias en la vida ordinaria que nos la intuyen como más extraordinaria.
Entreacto
Salgo de noche en una hora cualquiera. Una joven en la parada del autobús. Mira y ríe como si estuviese tarada, o tal vez son mis ojos de tarado los que confunden su gesto. Le pregunto si ya ha pasado. En el “ratito” que lleva ella ahí no. Me siento. Espero. Fumo un cigarro y las palabras se llaman en el aire que respiramos reflectando ideas de Dios y el mundo, de la Madre Natura, de lo equivocados que estamos en el mundo, de los diez mil años perdidos de evolución que a nada nos han llevado. “¿Experimentaron contigo?”. “Sí, experimentos acerca del comportamiento humano en caso de maltrato; igual que hacían los Nazis, sólo que en mi caso fue consentido porque entraba dentro de lo que había estudiado”. “Me encanta salir y mirar a la gente, estudiarles. Soy un poco psicóloga”.Penetrar. “Sí, a mi también me gusta ver cómo se comportan, intentar entenderles tan sólo observando su actitud”. “Mierda, mi autobús”. “Corre, cógelo”. “¡Me ha encantado conocerte!”. “Adiós”. Subo al autobús.
Noviembre
Acto cuarto
y música de cierre
Comprender: 4. Encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de otro.
Claro, por qué cuestionar, si se actúa así es por que así debe ser.
No protest! No protest! No protest!
Cree, cree, cree, cree, cree, cree, cree, cree, cree, cree, cree, cree, cree, cree.
No cuestiones, no preguntes, no interrogues, no demandes, no
Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí, Sí.
Me comprendo
Me comprendo
Te comprendo
Lo comprendo
Qué singular
comprendo, ocupo, comprendo, entiendo, comprendo, abarco
y así sucesivamente como dice Cortázar.
Cuando he revisado las visitas de mi bitácora, he hallado un espacio en la internet que comprende en sí un espacio. Y una definición precisa del espacio. Y un contexto cálido e implícito de la fórmula de la velocidad (dromología): espacio entre tiempo (V=S/T). De entretiempo, como las chaquetas, y de entreespacio, como las cuerdas cósmicas. Las matrioskas han ido a residir a este lugar en esa forma espacial que desarrollan los comienzos de las secuencias infinitas. Dentro de seis palabras se le habrá dado una bienvenida y en una, un abrazofuerte. Seis y uno, siete. ¿Ya sabes qué sucede con los sietes, que tanto gustan a los viejos ritos? Cuando uno lee a esa pareja de argentinos llamados Borges y Cortázar, estás intoxicado de por vida, y no queda espacio para la vuelta... Y así sucesivamente... como las secuencias infinitas.
ResponderEliminarUn saludo
Setenta veces siete (y elevado a siete) matrioskas que nos alcanzan el infinito concluso donde residen las siete virtudes y los siete pecados, como siete vidas tiene el gato que recorre el cielo; gata Tefnut que impera nuestro movimiento. Exponencial versa y reversa, inversa y anversa. Con siete letras te doy las gracias amigo mío.
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