- Pero, ¿qué es más importante, vivir o ser feliz?
- ¿Hay que elegir, o vale lo uno y lo otro a un tiempo?
- Supongo que habrá que elegir, ¿no?
- Y, ¿qué ocurrirá con una u otra elección?
- Si eliges vivir, deberás someterte al devenir de los acontecimientos, a la voluntad de los demás, cuando te conformarán según su decisión, una decisión que aún así no será voluntaria, porque quienes te conformen, quienes te eduquen, vivirán también bajo el influjo de la vida obligada. No serás libre de ti, por eso no serás feliz.
- ¿Y si elijo ser feliz?
- Un día, tendrás un día para descubrir la esencia de la felicidad, porque yo no te puedo explicar en qué consiste la felicidad.
- Curiosa elección entonces…
- Tú verás. En la pregunta primera está encerrada toda la conciencia de la libertad. Vivir equivale a seguir una voluntad que no te será propia, sino que dependerá de los demás, de las enseñanzas y errores que los otros te inculquen. Ser feliz en cambio equivaldrá a tomar la decisión del empuje individual. Te moverás en la delgada línea de lo posible y lo imposible, del disfrute y la angustia, del éxito y del fracaso, sin embargo crearás tú el mundo, no te mantendrás en él, sino que serás él.
jueves, 31 de diciembre de 2009
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