sábado, 27 de octubre de 2012

perdiendo el norte

¡Tierra a la vista! -cantan las sirenas-.
¡Capitán!, vemos tierra, ¡nos ha llegado a nuestros oídos!

Y así, sin cuestiones, conquistamos nuestro mundo.

Oídos abiertos a dulces audiciones. Embriagados de parques temáticos. Sus gritos de sirena nos taponan el entendimiento. ¡Son molinos, Sancho!

Los colores de la falsa alegría ocultan la ruina de la sociedad. Barcos en una botella de güisqui. Colores temporales cubren el espacio de viaje. Utopía apagada.

Espacio público. Espacio privado.

Común. Ajeno.

¡Capitán!, ¿gritamos tierra a la vista?, las sirenas la anuncian.

Sociedad decadente, sociedad ruinosa. Sociedad cubierta por lonas de colores y encerrada en una botella. Bebed para olvidar. ¡Perded el norte!

martes, 23 de octubre de 2012

haiku

Camino abajo,
coronas de laurel.
Lejos de Dios.






Por Pier Franco Farina

haiku

Ojos mirando,
futuros y pasados.
Rara aritmética.






Por Pier Franco Farina

miércoles, 3 de octubre de 2012

repite


Su historia le marca más. Pide más. Él es más y no lo sabe. O sí.

¿Qué es más importante?

No se responde.

Tiene tantas ciudades. Tantos mundos que le da igual crear más. Ya no puede salir. Llega un momento en que no quiere salir. Come más. Devora más. Crea redes de araña con aquello que come.

Un espacio híper-cúbico, repetitivo. El hombre corre. Encerrado tiene sed. Encerrado quiere fumar. Un cigarro y pasa a su realidad anterior. Encerrado tiene sed. Encerrado quiere fumar. Un cigarro y pasa a su realidad anterior. Encerrado tiene sed. Encerrado quiere fumar. Un cigarro y pasa a su realidad anterior. Encerrado tiene la sensación de que encerrado tiene sed, que quiere fumar. Consciente en una híper-realidad repetida se vuelve repetidamente consciente de que tiene sed y de que quiere fumar. Fuma. Piensa que si es capaz de repetir su realidad continuamente podrá fumar y siempre tendrá la misma sed, no más. Fuma. Repetidamente encerrado fuma avanzando en su realidad, rompiendo su eje, avanza en una realidad que repite sabiendo que fumar no le va a dar más sed de la que tiene. Fuma.

Su consciencia repetida alcanza un nuevo pensamiento. Fuma en tantas realidades repetidas al tiempo que nota cómo ha roto su eje primordial y ha creado una nueva realidad a  partir del eje de realidad inicial. Usando la continua repetición ha creado un nuevo eje. Ya no tiene marcha atrás. Fuma tantas veces en realidades distintas repetidas que ahora la ha hecho vía única y tiene más sed. Se da cuenta de nuevo de que es un hombre que corre, encerrado y tiene cada vez más sed, no pudiendo dejar ya de fumar.

sábado, 8 de septiembre de 2012

miércoles, 29 de agosto de 2012

la aldea


De Madrid al suroeste parte la carretera que conduce a Alcorcón. Innumerables puentes y pistas de tierra alrededor de la carretera llena de camiones. Ya hice ese camino antes. Árboles. Grandes plátanos dan sombra en la entrada de la aldea, a medio camino.

El palacio guarecido por viejos edificios y otros nuevos. La calle de los santos incestuosos, José y María. Hay quien dice que santo se nace, estos debieron hacerse, sino no entiendo el porqué la voz me dice lo que son y recalca su situación. Santos.

El palacio lleno de ornato. Hay una calle con la biblioteca a la que llegaba en bici desde el pueblo vecino. Abre sus puertas. Patio decorado. No entro. No puedo desviarme de la ruta que lleva a la Gran Vía. Graffiti por todos lados, en las alturas. Colores de la calle que me recuerdan a Nueva York. Ruido de coches. Esa calle lleva al barrio alto de la montaña. Pobreza. Pero eso no lo veré hoy, sin embargo sé por dónde pasa el tren que va a la costa y dónde el teleférico que nunca tomé.

La calle se conecta con la ciudad. Eterna sucesión de calles y plazas. Edificios llenos de espacio aéreo ocupado.

Voy en bici. El camino lo he repetido, ida y vuelta muchas veces. Hoy hay luz. No sol.

Las nubes de otras veces han desaparecido.

Mar inundado de mediodía camino a Mijas. Acantilados. Sol y calor. Pinos.

Mezcladas vivencias. Siempre me gustó esa aldea. Punto de inflexión. Punto de paz. Me gusta ese lugar. Desde la avenida de Leganés, obras detrás. Descampado sombrío que me acerca a través del río y las chabolas a la carretera de Madrid. En medio, la aldea, sombría de árboles mayores, sólo refleja la paz ansiada.

¿Porqué se repite este lugar? ¿Qué magia tiene.?

La ciudad infinita no siempre será Madrid. Mezclas. Sumas.

Tras la curva rodeada de árboles se ve el mar a mediodía. Sol y calor. Espacio de alegría vital de otros tiempos más amables. Qué grato encuentro el de la tierra y el mar.

Intento comprender el porqué de los santos. Nunca existió esa calle, ni esos edificios. Siempre entré por otro lado. Una pista de tierra llegaba a la aldea desde la autopista llena de puentes. Espacio de tranquilidad. Biblioteca de conversaciones relajadas que te incitaban a quedarte.

El palacio siempre estuvo allí, siempre abandonado, siempre majestuoso.

Ruido de fondo. El despertador vuelve a sonar.

martes, 28 de agosto de 2012

a ti


¡Locura!

Zarzas hirientes de palabras no pronunciadas. Diálogos no encontrados que separan las almas. Peticiones de perdón ahogadas en auto-vanidades confusas. Escudos de sentimientos heridos y no te quiero hablar porque tú no me hablas.

Laberintos de excusas que llevan sólo al abismo de la incertidumbre. No digo porque no dices. No digas que no digo porque no digo lo que tú no dices. Siete verdades y siete mentiras. Valor cero absoluto y callados estamos más guapos…

Qué terrible silencio de amores escondidos en nuestras mentes.

Llámame por mi nombre. Yo no soy capaz de llamarte por el tuyo.

Automatismos de destrucción insertos en espirales, forman bucles y ondas expansivas. Silencios frustrados de amistad.

Una palabra te exijo y no quiero pedírtela ni por favor. Vueltas sobre mí y sobre ti. Error gramatical. Error geométrico. Error mutuo. Y, la excusa, error individual, aunque compartido.