martes, 28 de agosto de 2012

a ti


¡Locura!

Zarzas hirientes de palabras no pronunciadas. Diálogos no encontrados que separan las almas. Peticiones de perdón ahogadas en auto-vanidades confusas. Escudos de sentimientos heridos y no te quiero hablar porque tú no me hablas.

Laberintos de excusas que llevan sólo al abismo de la incertidumbre. No digo porque no dices. No digas que no digo porque no digo lo que tú no dices. Siete verdades y siete mentiras. Valor cero absoluto y callados estamos más guapos…

Qué terrible silencio de amores escondidos en nuestras mentes.

Llámame por mi nombre. Yo no soy capaz de llamarte por el tuyo.

Automatismos de destrucción insertos en espirales, forman bucles y ondas expansivas. Silencios frustrados de amistad.

Una palabra te exijo y no quiero pedírtela ni por favor. Vueltas sobre mí y sobre ti. Error gramatical. Error geométrico. Error mutuo. Y, la excusa, error individual, aunque compartido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario