¡Locura!
Zarzas hirientes
de palabras no pronunciadas. Diálogos no encontrados que separan las almas. Peticiones
de perdón ahogadas en auto-vanidades confusas. Escudos de sentimientos heridos
y no te quiero hablar porque tú no me hablas.
Laberintos
de excusas que llevan sólo al abismo de la incertidumbre. No digo porque no
dices. No digas que no digo porque no digo lo que tú no dices. Siete verdades y
siete mentiras. Valor cero absoluto y callados estamos más guapos…
Qué terrible
silencio de amores escondidos en nuestras mentes.
Llámame
por mi nombre. Yo no soy capaz de llamarte por el tuyo.
Automatismos
de destrucción insertos en espirales, forman bucles y ondas expansivas. Silencios
frustrados de amistad.
Una palabra
te exijo y no quiero pedírtela ni por favor. Vueltas sobre mí y sobre ti. Error
gramatical. Error geométrico. Error mutuo. Y, la excusa, error individual, aunque compartido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario