Lloverán
gotas de polen por la ciudad dejada. No caben más dominios en su seno. Harta
está de ciudad. Más publicidad le habían hecho y por ello más sola se siente
hoy que será mañana.
No
habrá espacio para tanto polen que vuela llenando rincones. Reinos nuevos que
no dan abasto de tanta pesadez que sucumbe a sí misma.
¡Basta!
¡Digo basta!
Y sigue
la retahíla de experiencias que no suman nada más que números uno tras otro.
Único infinito que espera el mundo que está harto de tanto polen.
Fuiste
primavera pensando en florecer, no siendo hoy más que mañana, una capa de
pesadez y ciudad desalojada. Llena de sí misma. Sucia y llena de vaciedad.
¿A dónde
vas por caminos que están trazados? No hay futuro en tu mañana cubierto de
frutos podridos.
Salía
ella de casa para encontrarse con un todo infinito que le enseñó que no tendría
nada, puesto que lo quería todo.
Vivir
para morir. Ya lo había escuchado antes. Falta de cortesía imaginativa que no
le dejaba ver de dónde salía tanto polen.
No
parará. La ciudad es grande. Como un infinito de calles, ventanas y pasillos
que no miran ni conducen a ninguna parte. No hay condenas ni salvas. Frío
silencio envuelve una prohibida satisfacción.
Silencio
blanco de polen.
Sueños.
Pesadillas.
No
habrá más que ciudad.
Infinito
de luces y sombras artificiales. Risas estereofónicas huecas de corredores
vacíos. Y no habrá nadie allí. No se crean para eso las ciudades.
Ciudad
infectada de primavera sin futuro. Ruin perspectiva de fracaso colectivo.
Espejos
rotos sin reflejo cargados de infinito. No sabrá dónde ir. Ni tan siquiera
porqué. No habrá más camino que el que cree.
Infinito
enlazado en infinito. Dadle un multiplicador cero.
Descubre
con terror que no hay nada. Que todo está. Continua y perpetuamente todo está.
Todo es. Ve la cadencia del sinsentido
del infinito lleno de números, donde su mente inexperta no puede llegar. Donde
no quiere estar. Publicidad engañosa de infinitos cercanos. No habrá ciudad
para tanta duda de infinito.
No
quiere más polen. Harta está de tanto correr. La primavera no se irá. El futuro
es ahora. No nos queda ni la espera.
No
puedo salir de aquí. Odio esta fantasía de infinito que no me deja avanzar. No
quiero futuro. Quiero que me devuelvan mi presente. Harta vivo de tanto polen
que ciega mis entrañas. Me sucumbe la vida de pensar en infinitos que no pedí.
No
recuerdo como fui. Ni siquiera porqué lo fui.
Construcciones
exponenciales de barbaries de polen. Primavera que me ahoga. No me dejan salir de mí.
Supervivencia
basada en infinito constante. Publicidad de mí misma. Utopía no construida. Me
desgarro las entrañas pensando que no deberá ser así. Tan sólo me hago heridas.
Crezco
sin compás como crecen los vertederos de falsas primaveras. Utopías, dicen, de
verdades erradas.
Ciudad
exiliada de sí misma. Fuiste y serás. Infinito de nada no vacío de polen que
llenará tus cloacas de perdición y putrefacta primavera.
Sueño
por no querer vivir más. Sueño que llena mi vacío existencial. Sin sentido de
futuro. Me obligan a vivirlo ahora.
Almas
entrelazadas de pánico de vivir.
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